jueves, 3 de febrero de 2011

Porque lo prometido es deuda...

Que tal a todos los que se les da por ver mis escritos. Tal y como afirme ayer aqui dejo la publicación de dos cuentos mas para que los vean, me sigan o comenten. Aquellos que me leen por primera ves revisen mi primer cuento corto a ver que tal. bueno aqui les dejo. Los que me conocen saben que nunca estudie literatura y que en estas letras pueden encontrar aspectos por mejorar, pero citando el nombre de mi blog " El esfuerzo de recrearme como escritor" esto es simplemente un gusto que esta creciendo en mi y que lo quiero compartir con ustedes. Hasta la próxima.





L DE MI RECUERDO





Llevo varios días soñándote desde que te vi por última vez. Pareciera que mi mente recoge pequeños fragmentos de cómo te conocí y los proyectara en mi mente como una película para apreciar en planos detalle, en la que eres la estrella que se pasea en la alfombra roja de mi subconsciente. Cuando te sueño, mi mente despierta te observa, como si funcionara como una antigua wollensak de 8 mm, recogiendo cada imagen de ti, como un popurrí audiovisual de gran riqueza con cada fragmento de imagen que te define, orquestado en una composición casi mítica, dando forma a lo que eres, pero que mi mente solo graba en fragmentos.

Cada capitulo de la película de recordarte me ofrece la visión o disfrute de contemplarte con efectos especiales diversos, casi tan perfectamente como cómo te recuerdo, solo que unas veces te me desenfocas en mi afán de grabarte hasta el mas mínimo y delicado poro de tu piel. Capturo la forma de cómo tu cuerpo sutilmente era tocado por el agua de ese mar donde te conocí, como cada gota del cristalino liquido languidece apaciblemente y tu imagen que se proyecta en mi cabeza con filtros de tonos varios brillante, mágica y sicodélicamente expuesta como una obra en movimiento de Warhol.

De las imágenes que recojo entre mis sueños y tu ausencia, tengo cuidado de no olvidarlas para poder revelarlas mientras estoy despierto. A ratos te acumulo en tiras y tiras de celuloide y me momifico en ellas hasta quedarme dormido para grabarte con mayor claridad, entenderás que la ardua labor de filmarte en mis sueños propone en exclusiva que se te grabe solamente de noche porque son mas horas de trabajo mientras duermo y no te portas esquiva, ni indiferente. Si me atrevo a grabarte mientras duermo siesta, te me disipas como el humo y lo único que me dejas es tu perfume; supongo que como estrella principal de la producción de mi mente, también tienes tus excentricidades, por eso no te llevo la contraria y espero hasta que el día mengue y la luna se haga notar.

Tal y como te decía y esto es una cuestión de modernismo, te registro en technicolor. Soy de los que tiene la filosofía de que cuando el recuerdo es demasiado viejo, no amerita el uso de color, sino el blanco y negro. De las cosas que a mi mente mas le gusta hacer como director de este filme, es hacerte sonreír ante la cámara y enseguida darle paso a tomas congeladas de tu sonrisa en diversidad de planos proyectados en ráfaga. Cuando mi cabeza te recuerda sonriendo toda la producción de mi cerebro te ovaciona silenciosamente. Y en los intermedios de grabación cada neurona te solicita para posar una foto contigo. Esas son las consecuencias de tener una actriz tan simpática en la memoria fílmica de mi cabeza.

Cabe resaltar que como genio cineasta dedicado a filmarte exclusivamente en mi cabeza, necesito de todo mi tiempo, dormido y despierto hasta que ya mi cerebro que el productor de dicha cinta, me recorte el presupuesto de extrañarte duramente. Por favor no te confundas, ya que siempre te extraño pero los primeros días desde que te deje partir, fueron los mas duros y despertar de tu ausencia podía en algunas ocasiones, bloquear mi talento para seguir trabajando sobre el recuerdo grabado.

Aquellos átomos que habitan en el microcosmos de mi mente me piden a gritos que llegue al clímax de esta película de recordarte, pero sucede que me gusta contemplarte tanto hasta casi congelarte, que se me ocurre que el recordarte mientras duermo de esta forma, puede ser esta una buena propuesta de cine independiente. De todas formas no tengo afán de terminar rápido esto, ya que me tranquiliza un poco saber que tengo mas noche para recordarte y hasta para hacer las secuelas de esta cinta.

Pasan las noches de sueño y producción cinematográfica mental y por momentos me pongo triste porque siento que se esta acabando la jornada de esta producción de llevarte en mi mente. Mi inconformismo es tal que salto de la silla de director, porque envidio a mi yo camarógrafo y después me pasa lo mismo con mi yo luminotécnico y al final la pelea de mis yos se paraliza cuando siente que tus ojos claros se posan sobre todos nosotros. Cuando mi lente-mente se enfoca en tus ojos da paso a grabarte en otro recuerdo, el primer recuerdo de ese beso robado que me recibiste entre timidez y pasión.

Continua el rodaje y tras mi silla de director etérea, mientras te capturo en cada segundo en tu recuerdo, se me dio por volverme guionista y colocar esas simples y sentidas palabras que te exprese cuando contemplando tu piel mientras dormías a mi lado en la playa te susurré que el lienzo de tu cuerpo, parecía ser un universo donde cada lunar de podría formar las constelaciones de las que de niño veía en el cielo. Con delicado placer observé y narré como se deben bautizar todas y cada una de las marcas de tu cuerpo, centímetro a centímetro de tu piel, con el nombre de diosas ancestrales.

El problema de soñarte tanto y tan de seguido es que ahora no me es suficiente esperar a verte como mi diva de mi cine-recuerdo mental. El verdadero problema es que tengo que guardar copias de esta cinta porque deseo impregnarme de ti mientras no estés a mi lado, porque no existe otra actriz que cautive me subconsciente en tiras de celuloide como tu lo haces, porque esto de soñarte-grabarte ha terminado; y no te encuentras a mi lado. La película se funde en negro y mientras se deslizan los créditos coloco tu voz, recitando las frases más increíbles que me dijiste y los momentos en los que me cantaste, así que no tengo que preocuparme ni siquiera por conseguir una buena banda sonora.

No te he vuelto a soñar, a la espera de que cuando te vuelva a ver, tenga posibilidad de recoger mucho material de recuerdo. Tengo la esperanza de que se te vuelva costumbre extrañarme y te recuerde mas; a lo mejor realizar una gran saga de películas-recuerdos. Si al final de todo esto decides que ya no puedes vivir sin mi, entonces tendré que pensar de hacer todo esto una recuerdo-serie de televisión que exprese de forma suelta y sin límites de tiempos lo que se siente besar tu voz, respirar tus ojos y el placer de encallar en tu piel. Por favor toma nota de todo esto para que cuando te vea nuevamente, tengamos a la mano cables de conexión intercerebral y te conectes con mi cabeza para poder apreciar la grandeza de dicho filme sobre ti, es posible que te guste mucho y se gane un premio en festivales de cine sobre pensamientos de amores que se extrañan demasiado.




                                            ................................................................................

SINO MARCHO ESTOY JODIDO





 A veces me provoca ser un auto con motor encendido listo para salir. Cada ser humano llega un punto donde el inconformismo, las ganas de no hacer nada, mandar toda la vida por el excusado, son sentimientos que como gotas de agua cayendo sobre un balde, que llega a su punto rebosante, donde ya aguantaste suficiente. Cierro los ojos y veo el mundo como una simple carretera; los viejos, los amigos, trabajo, lo que sea que ha sido parte de mi vida no importa, solo seguir.

Dejarlo todo; autopista abierta con destino incierto, solo recorrer. Cierro los ojos y mientras abro mi mente el camino toma forma pero es incierto como mi destino. Sentir que la brisa me golpea con fuerza mientras que acelero es algo que no se compara con nada. Mientras recorro, veo pasar mi vida como si estuviera en un tren del terror de algún parque de diversiones, de forma lenta, masacrando mi espíritu por la aventura, por lo desconocido. Me aterra pensar en los años que han pasado, las cosas que he dejado de hacer, el tiempo invertido en cosas sin sentido, amores que nunca debí amar y aquellos por los que no luché.

Me di cuenta que he dormido demasiado. Continúo pensando en ello y avanzo, catapultado por mi afán de recuperarme como ser humano, impulsado por el repentino deseo de vivir intensamente, buscando aquello que no he visto pero que sigo con ganas de encontrar. Me he cansado de tener que frenar mi corazón como un motor que ruge por ver nuevos horizontes, me he cansado de tantas cosas, me he cansado de acumular tantos cansancios. También me he cansado de acallar la toma de nuevos rumbos y de encallar en lugares que nunca debí pisar.

A veces tuve ganas de salir anticipado, como si quisiera romper la barrera del sonido y como resultado, di pasos en falso creyendo que esa era la voluntad que dictaba mi camino y di muchos tumbos, anduve por callejones sin salida y  mi vida hecha auto, solo recorría en círculos, inmutable como si recorriera sobre una banda para correr, hundido sobre una vía que mas se parecía a un pantano con fondo y sabor a desasosiego. Otras veces la gente y lo que yo vivía fueron mis baches en el camino; se convirtieron súbitamente en un policía de carreteras dedicado a joder mi existencia.

Ahora que lo pienso, remontándome un poco al pasado cuando mi vida era un auto muy pequeño, de poco kilometraje, me doy cuenta que siempre quise huir, que algo faltaba por conocer y recorrer; que mi vida no era solamente un pequeño complejo de vivienda-aparcaderos donde todos los que me rodeaban ya se sentían como carros oxidados y en desuso. Mi pequeño motor roncaba como loco de la alegría de sentirse libre y por eso todo se veía más pequeño y no grande como debería ser si se tienen pequeñas ruedas; cuando se es apenas un pequeño vehiculo explorador y recorres en momentos que no debes lo mas seguro es que como me paso, abuelo auto te reprenda con un par de sutiles llantazos porque tomaste rumbo sin pedir permiso.

Fui creciendo y me di cuenta que mi camino cada vez era mas incierto y lejano, sin saber que ruta tomar. Siempre fui de aquellos modelos de vehiculo (y espero no herir susceptibilidades por esto) de marca extranjera, no diseñados para recorrer espacios tan pequeños o que quizás  extrañamente recorren calles que no deben, como un tractor en avenida de tránsito rápido aunque el ser lento nunca fue problema mío. Siempre soñé con grandes autopistas, donde poder encontrar autos/gente que como yo, pensaran distinto, que quisieran recorrer tanto que el mirar atrás no tuviera importancia, por esa razón también fui un joven auto solitario en el fondo de mis pistones.
Cuando un joven auto va creciendo y buscando su camino, la situación se puede tornar compleja, con vías casi laberínticas. A veces por más que se desee salir a recorrer, se puede llegar a pensar que el estilo es más importante. Lucir y mostrar tus mejores partes como en una competencia de tuning puede distraerte de tu verdadero fin si este es salir de esos caminos que te acogen y que ya no disfrutas. Te pones también a perseguir ese par de luces traseras de parqueo de los autos/ellas y te dejas iluminar por ellas hasta que te hacen perder el rumbo y en el peor de los casos te terminan dejando estrellado por un modelo superior visualmente pero totalmente carente de esa chispa que no supieron ver en ti.

El tiempo ha pasado como ha pasado a ser mucho más grande mi ansia de partir. Se acaban los lazos, aquellas cosas que te importaban pero ya no, aquello que me ayudo a ser lo que soy ahora, una potente maquina con ganas de poner a rodar en el asfalto, sueños, expectativas, intereses y todo aquello que me desapega de mis calles, lo que siempre me ha atado y de lo cual me he librado. Dejo y quiero dejar mucho, y muchas cosas buenas también para que les sirvan a otros con ganas de partir. Duele dejar lo bueno, aquellos que funcionaron como motores extra de mi vida, que ayudaron a ser lo que soy ahora; dejo familia, dejo mis muertos que tanto quise y llevo colgados en el espejo retrovisor, pero por sobre todas las cosas me encanta dejar a aquellos no dignos de mis afectos, aquellos no amigos, saqueadores de energía, entes sin ilusión ni grandeza, resignados y mediocres plebeyos de espíritu.

Me dejo llevar con mis ojos aún cerrados. Vuela la mente, y con el motor a toda máquina toda una complejidad interna de circuitos, piezas y engranajes que llevo dentro, ponen a rodar todo de mi ser. Avanzan a gran velocidad mis ruedas, sin rumbo fijo pero en línea recta, rápido y devorado por el afán de seguir adelante, con la energía del deseo, eterno combustible, sin obstáculos, ni bloqueos, sin policías de carretera negativos, merodeadores del pasado; sin  peajes ni avisos de destinos ajenos, sin lugares de muerte ni atajos peligrosos; solo y hacia delante.

Abro mis ojos y me encuentro con ver llover sobre la ventana, mientras pienso como me provoca ser un auto con motor encendido listo para salir, queriendo dejar mi vida, queriendo partir hacia mi nueva vida, mi carretera, mi destino, mi fin, mi nuevo recorrido con todas sus cosas buenas y no tan buenas pero mas mías que nunca, nuevos recorridos nuevos días soleados y lluviosos, mi nuevo destino, llegar hacia ti.











No hay comentarios:

Publicar un comentario